La provincia, a través del Ministerio de Salud, será parte de un importante proyecto interinstitucional para mejorar la nutrición y prevenir enfermedades crónicas no transmisibles en chicos de 6 meses a 2 años. Del mismo participan 11 países de Latinoamérica.

La ministra de Salud, Sonia Velázquez, manifestó su interés de que la provincia sea partícipe de un proyecto internacional, interinstitucional y poblacional, que consiste en estudiar la composición corporal de chicos sanos, entre los 6 meses y 2 años de edad. De esta manera, el Ministerio de Salud colaborará con la propuesta presentada por la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata y el hospital Sagrado Corazón de Jesús de Basavilbaso. Se trata de un estudio de campo y un protocolo que usa como criterio técnicas específicas para monitorear la calidad del crecimiento en los primeros años de vida, determinando de manera efectiva el estado nutricional y el exceso de grasa de una población.

Dicho estudio involucra la participación de Argentina, Uruguay, Chile, Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela, México, Cuba, Guatemala y Panamá. Y, en una primera etapa, se coordinará la capacitación de nutricionistas, enfermeros y agentes sanitarios que formarán parte del mismo.

Durante una audiencia en la Casa de la Cultura, la ministra Veláquez expuso la importancia de la propuesta; la experiencia de los profesionales involucrados y la apertura a la capacitación de los equipos sanitarios de la provincia para fortalecer las destrezas técnicas, incorporando a la población entrerriana en los datos nacionales de composición corporal que formarán parte de un registro regional latinoamericano. Allí dialogó con el director del nosocomio, Sergio Giordanengo, y la nutricionista Cristina Possidoni, una de las referentes de la propuesta.

Possidoni resumió: “El proyecto interinstitucional aspira a tener datos concretos sobre la composición de masa grasa en los chicos y, con ese dato, tomar decisiones a fin de actuar de la mejor manera para prevenir y reducir la incidencia del exceso de peso que termina en el desarrollo de las enfermedades crónicas, de acuerdo a sus posibilidades genéticas y a su historia”.

Respecto a los conocimientos, Possidoni refirió: “El estudio se basa en la bioquímica, la nutrición y el uso de la energía nuclear con fines no bélicos valorando que los análisis que se pueden hacer en cuanto a la composición corporal permiten datos que de otra manera sería más difícil o menos preciso obtener”.

Por su parte Sergio Giordanengo, director del nosocomio que adoptó el proyecto, destacó que la ejecución permitirá “programar estrategias que tengan que ver con prevenir situaciones que hoy día ya son pandemia como las enfermedades crónicas no transmisibles”.

Participaron de la reunión la directora general del Primer Nivel de Atención, Norma Hernández; así como referentes del área Nutrición de la Coordinación de Enfermedades Crónicas No Transmisibles y del Programa Cobertura Universal de Salud (CUS) Sumar. A esta instancia se incorporarán a la tarea las direcciones de Maternidad e Infancia e Epidemiología.

Algunas consideraciones

El citado proyecto se denomina: “Contribución de las técnicas nucleares en el área de la prevención en nutrición y enfermedades crónicas no transmisibles: aplicación de la técnica de dilución isotópica del agua deuterada”. Su directora es la médica Anabel Pallaro de la cátedra de Nutrición de la Facultad de Farmacia y Bioquímica (UBA).

La relevancia del proyecto está orientada a la aplicación de técnicas nucleares en la evaluación de problemáticas emergentes relacionadas con nutrición y salud y su implicancia en el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles. De esta manera se espera contribuir al conocimiento y mejoramiento de los sistemas de evaluación mediante la generación de conocimiento respecto de la composición corporal, específicamente el diagnóstico del depósito de grasa corporal y de la ingesta de leche materna.