La propuesta reunió a más de 80 artistas de toda la provincia, convirtiendo al Ciclo en uno de los más consolidados en lo federal que llevó adelante el organismo perteneciente a la Secretaría de Cultura de la Provincia. Fue producido y sostenido durante la pandemia por el equipo de la Casa de la Cultura de Entre Ríos.

La propuesta del ciclo fue la combinación de música y artes visuales. Se llevó adelante durante dos años consecutivos contando con unas 42 presentaciones. La producción del ciclo, concebida por las y los trabajadores de la Casa de la Cultura, atravesó la pandemia, realizando producciones vía streaming y, posteriormente, encuentros presenciales impulsados en conjunto con el Punto Digital Paraná. Las visualizaciones por streaming de los conciertos se contabilizaron en miles y aún pueden disfrutarse en el canal de Youtube de la Casa (Casa de la Cultura Entre Ríos – YouTube)

Este sábado pasado fue organizado un encuentro de cierre, celebración y festejo de las y los artistas integrantes del Ciclo en la Casa de la Cultura. Entre los invitados se encontraban también la secretaria de Cultura de la Provincia, Francisca D´Agostino; el director de Formación y Diversidad, Federico Prieto; y el director de la Casa de la Cultura, Sebastián Bergalio junto a su equipo de trabajo. 

Este último se mostró emocionado y declaró: “Estamos muy conformes con el trabajo realizado con este ciclo a lo largo de estos dos años. Doble Horizonte nos permitió, en un contexto sumamente complejo, facilitar a artistas de toda la provincia recursos técnicos, económicos y, por sobre todas las cosas, un refugio para poder desarrollar sus actividades, acompañados por un excelente equipo de trabajo que se las ingenió para, con los recursos que habían, poder concretar producciones audiovisuales y de streaming como lo exigía el contexto de pandemia». Además, el director agregó «que la muestra refleje la participación de más de 80 artistas de toda la provincia, y que hoy nos acompañen tantos de los participantes en este cierre, nos da la pauta que, más allá del producto final, ha sido un proceso valioso y que se ha consolidado, generando un encuentro para la producción de nuevos sentidos. Desde nuestro lugar valoramos los procesos por sobre los productos».

El cierre del ciclo fue un encuentro abierto y gratuito en el patio. La actividad también invitó a recorrer La Ochava de la Casa donde se encontraban montadas las obras que fueron parte de Doble Horizonte a lo largo de dos años ininterrumpidos. Se presentaron los trabajos visuales y también códigos QR para poder acceder a la música. Cada pareja de artistas tuvo su espacio en la galería para mostrar una pequeña parte de lo que significó su presentación. También hubo frases y enlaces de redes sociales para conocer más sobre los protagonistas. Las y los propios artistas intercambiaron detalles con los asistentes a la muestra.

La música tuvo un lugar especial en la programación de la noche: se presentó Mantis Atea en el escenario, junto a Ale Maldonado en visuales. Luego, DJ Julián Placebo musicalizó el resto de la noche. El patio gastronómico estuvo a cargo de emprendedores de la economía social. 

Un programa federal

Doble Horizonte también tuvo una amplia participación federal, ya que intervinieron artistas de Paraná, Concordia; La Paz; Nogoyá; Gualeguay; Federación; Chajarí; Villaguay; y Gualeguaychú.

A su vez, algunas de las ediciones de Doble Horizonte ingresaron dentro del formato “La Casa Viaja” -otro programa de la Casa de la Cultura- realizando presentaciones en cogestión con diversos espacios independientes de la provincia. 

Trabajo transversal

El sábado, entre una gran cantidad de protagonistas del ciclo se encontraba la cantante y compositora Silvia Salomone. Su intervención fue realizada en marzo de este año junto a la artista Julia Acosta. Cuando Silvia relata el proceso recuerda que la sala se encontraba repleta hasta donde el protocolo sanitario lo permitía, y que ese reencuentro presencial con el público fue muy emocionante.  

“A Julia la conocí en esta ocasión. Eso fue hermoso porque yo no conocía su trabajo y fue muy lindo juntarnos previamente. El encuentro lo organizamos con magia pura. A nosotras nos interesaba encontrarnos para que exista un verdadero cruce de miradas, de energías, de palabras. Entonces, al momento del evento todo fue fluido. En el recital fuimos intercambiando apreciaciones y palabras, fue dialogado y distendido”, expresó la cantante.

Sobre la propuesta del ciclo Salomone dijo: “A mi me parece que la producción y el acompañamiento de la Casa de la Cultura fue muy valiente. Fue una apuesta al trabajo y al arte porque animarse a hacer una actividad que no era solo musical sino de artes transversales, poder arreglárselas para compartirlas por streaming, poder arreglárselas para recibir público con el tema de los aforos en esa época tan cambiante, fue valioso. Entonces nada más que admiración y agradecimiento. Esto me emociona, porque conozco a las personas que trabajan acá en la Casa y le ponen corazón”. 

A su turno, El último Tigre Blando (el guitarrista y cantante Axel Martin Cuatrin) contó su experiencia en Doble Horizonte. El joven musico se presentó junto a la artista visual Campi Helwig en junio de este año. 

“Hicimos el encuentro sin público y por streaming. Para pensar la propuesta nos juntamos antes con Campi. Tenemos la suerte de ser amigos, eso nos permitió compartir previamente qué hacer. Veíamos que pasa mucho que por ahí se juntan dos artistas y cada cual está en la suya, como que no está la comunión de hacer de verdad algo en conjunto. Nosotros decidimos que queríamos hacer algo entre los dos, para correspondernos”, dijo el compositor.

“El streaming lo vieron algunas personas que conozco como familiares y amigos. Me decían que estuvo bueno e interesante”, completó Cuatrin.   

Producir en pandemia 

Consultada sobre los criterios de la programación del ciclo, Paola Núñez trabajadora de la Casa de la Cultura contó que lo primero que surgió respecto a la producción fue la necesidad grupal de generar una propuesta artística en medio de la pandemia: “tenemos un lugar, tenemos el espacio, tenemos algunos recursos, entonces teníamos que hacer algo porque el sector cultural estaba muy parado. Luego, comenzamos a pensar qué se podía hacer y entre las fases de la pandemia, el streaming es una muy buena alternativa. Al principio no sabíamos cómo se hacía y de a poco arrancamos a evaluar qué podíamos hacer y qué no. Cuando proyectamos el streaming pensamos en lo musical y en alguna otra disciplina artística, pero encontrábamos muy difícil la producción en medio de la pandemia, hasta que propusimos lo de las artes visuales”.

A partir de ese momento todo el trabajo de producción del ciclo fue paulatino y en devenir a partir de muchas reuniones de trabajo y evaluaciones entre el equipo de la Casa de la Cultura. “Comenzamos a invitar a artistas, a muchos de ellos no los conocíamos, sino que llegábamos por referencias del propio sector. Así empezamos a conocer artistas visuales y músicos; también se fue corriendo la voz y aparecieron artistas a presentarse, y en función de eso programábamos. Uno de los criterios fue poder mostrar una mayoría de los géneros musicales y una gran representatividad de estilos y técnicas dentro del arte visual. El resultado fue alucinante”, dijo Núñez. 

Trabajando con la incertidumbre de la pandemia también se realizó la producción del ciclo para poder gestionar los traslados de los artistas que no vivían en la capital de la provincia. Pensando alternativas al aislamiento, todo se fue proyectando sobre la marcha de las nuevas disposiciones. En los casos en donde los artistas no se podían trasladar, la producción se montaba en sus ciudades de origen. Allí se contrataba espacio, sonidista y el cachet del artista para que el evento pudiera emitirse igual. 

“Este cierre, poder estar hoy aquí, es muy gratificante. La heterogeneidad de géneros, de estilos, de técnicas, de disciplinas y de visiones artísticas que se pueden ver hoy creo que es lo más rico”, completó la trabajadora. 

Además de Núñez (producción) fueron parte del equipo realizador Ivo Betti (cámaras, técnica y prensa); Carolina Méndez (administración); Juan Narváez (sonido); Gerardo Vitalli (iluminación) y Sebastián Bergalio, director de la Casa (gestión).

Propuestas para públicos diversos

Zoe y Alanis, dos artistas asistentes al encuentro del sábado, se detuvieron un momento en la Ochava donde se encontraban montados los trabajos de los participantes del ciclo. En uno de los espacios un dispositivo permitía, mediante auriculares, escuchar canciones mientras se dibujaba o pintaba. Las imágenes se proyectaban en una de las paredes cercanas. De esta manera, los asistentes tenían la posibilidad de hacer una experiencia similar a la ocurrida durante los conciertos de Doble Horizonte.  Al finalizar, las jóvenes destacaron “Yo ya sabía que se hacían estos eventos pero no había venido. Empecé a ver los recitales a partir de hace muy poco cuando anunciaron que iban a hacer un cierre con todos los participantes. Luego convencí a mis amigas de que vengamos. El montaje nos parece hermoso”, dijo una de ellas.

“Está muy bueno conocer toda la variedad de estilos, eso hace que se acerquen personas a las que les gustan cosas diferentes, para disfrutar. Es como generar un espacio artístico y que vibre todo, eso es re lindo”, agregó su compañera.  

Participaron en Doble Horizonte: Julieta Battauz; Agostina Firpo; Julián Pereyra Coimbra; Valeria País Miller; Tavo Bolzán; Silvio Godoy; Jaimo; Pedro Guastavino; Jorgelina Rodríguez; Agustín Richard; Lucas Mercado; Emilia Cersofio; Maxi Sanguinetti; Andrés Lucera Boy; Claudio Osán; Silvina López; Laura Sosa; Sergio Scacchi; Edgardo Dito Cabaña; Esteban RL y Nazareno Moreno; Daniela Farfala; Tincho Schmit; Águeda Guarnieri; Jennitza; Desideé; Fernando Yogui; Vicky Ruiz Díaz; Aitor Aramberry; Ariel Bogdanogwicz; Ariel Dutria; Taty Ascencio; Ana Contreras; Laura Calderón; Ayan; Carolina Bettanin; Adalgis; Florencia Albornoz; Milton Merlo; Lorena Ledesma; Susana Ratcliff; Loli Tamaño;   Alfonso Bekes; Leonardo Demartini; Luciano Mete; Pamela Villarraza; Silvia Teijeira; Julia Acosta; Silvia Salomone; Valentina Bolcatto; Maru Figueroa; Carla Brugo; Carolina Velázquez; Kiki Lawrie; Chela Martínez Bader; Santiago Moreyra; Jo Giglioni; Francisco Vázquez; Juan Martín Caraballo; Liliana  López Ruiz; Julián Dal Colletto; Jésica Duarte; Atilio Norgiacomo; Lilian Almada; Juan Manuel Guerrero; Elina Aguilar; D´Francesco; Ezequiel Camurri; Germán Cassaretto; Marianela Muller; Diego Perichón; Sofi Campi Helwig; El último tigre blando  Axel Marín Cuatrin; Melisa Jatib; María José Passarela; Victoria Frigo; Paulina Lemes; Claudia Beatriz Pereyra; Analía Marignac; Elena Salomón; Elena Salomón; José Bulos; Julia Ruedas; y Olga Lucía Salamanca.