Ante un marco de más de 350 personas, la Orquesta Sinfónica Provincial se presentó el sábado en La Vieja Usina de Paraná. El concierto fue organizado con acceso libre y gratuito por la Secretaría de Cultura de Entre Ríos. El programa incluyó dos obras cumbre del repertorio ruso.

La velada inició con la interpretación de Cuadros de una exposición, de Modesto Mussorgsky, pieza sobre la cual el director Luis Gorelik destacó que se trata de un clásico sinfónico escrito originalmente para piano en 1874 y orquestado posteriormente por Maurice Ravel. El compositor ruso, enfocado en el folclore de su país, creó esta obra como un homenaje musical tras la muerte de su gran amigo, el arquitecto y pintor Viktor Hartmann. La estructura se organiza a través de un ritornelo llamado “paseo”, el cual representa al propio autor caminando y entrando a la exposición. Este tema musical se va modificando a lo largo de la pieza, reflejando el efecto que cada pintura provoca en el espectador. Entre las diversas leyendas rusas plasmadas, destacan las piezas del gnomo, la bruja Baba Yaga y La gran puerta de Kiev, un boceto arquitectónico de Ucrania que nunca se construyó. En este último cuadro, el compositor se imagina a sí mismo saliendo de la exposición a través de ese gran portal para cerrar la obra, que tiene una duración aproximada de 42 minutos.

Luego, en la segunda parte del concierto, se interpretó el Concierto para flauta y orquesta, de Aram Jachaturián, con la participación especial del gran flautista mexicano Abraham Sáenz. Al respecto, Luis Gorelik señaló que Jachaturián fue un prolífico autor de música para cine, teatro y ballets que, tras ser censurado en una época compleja junto a Shostakóvich y Prokófiev, llegó a ser secretario de la Unión de Compositores Soviéticos. El director explicó que a los compositores de las repúblicas periféricas se les estimulaba a incluir el folclore de su país, una marcada influencia armenia que se percibe claramente en esta obra. Finalmente, detalló que la pieza fue escrita originalmente para violín y orquesta y transpuesta para flauta por el francés Jean-Pierre Rampal, agradeciendo la presencia del maestro Abraham Sáenz, enorme artista enviado en colaboración por el Ministerio de Cultura de México a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.

El solista

El flautista mexicano Abraham Sáenz destacó la enorme exigencia técnica y musical de la obra, cuya extraordinaria extensión y origen violinístico plantean un desafío de gran envergadura para un instrumento de viento. Asimismo, el solista elogió la precisión de la Orquesta Sinfónica Provincial y la conducción de Luis Gorelik, señalando que su liderazgo permitió afrontar con solvencia los retos de la partitura.

Por otra parte, Sáenz expresó sus altas expectativas por presentarse ante el público entrerriano gracias al puente cultural impulsado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura de México. El músico celebró la oportunidad de fortalecer los históricos lazos de hermandad entre ambos países y valoró especialmente que el concierto se realice en un espacio emblemático como La Vieja Usina con acceso libre y gratuito, reafirmando a la cultura como un bien público. Al final del concierto, el flautista invitado interpretó un bis de Ian Clarke.

Próximo concierto

El próximo concierto de la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos se realizará el sábado 13 de junio a las 20 en el Centro Provincial de Convenciones (San Martín 15, Paraná). La monumental obra sinfónico-coral de Felix Mendelssohn, “Canto de Alabanza”, será la protagonista de la velada. Bajo la dirección general de Luis Gorelik, la Sinfónica presentará esta cumbre del repertorio sinfónico-coral junto a los solistas Andrés Mernes, Marisú Pavón y Marina Silva. También participarán el Coro “Cantus Firmus” de la Asociación Verdiana de Paraná y el Coro de la Universidad Adventista del Plata. La actividad es organizada por la Secretaría de Cultura de la provincia.